TÉCNICAS DE ESTUDIO

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A menudo, cuando los adultos nos disponemos a aprender un nuevo idioma, nos encontramos con que no sabemos, en muchos casos, cómo afrontar el aprendizaje y esto suele pasar, en mayor medida, a aquellas personas que llevan mucho tiempo sin estudiar, ya sea un idioma o cualquier otra cosa. A diario encuentro entre mis alumnos gente que estudió inglés en el colegio o instituto, hace unos 10, 15 o 20 años, que no lo ha vuelto a tocar y ahora, por motivos laborales en la mayoría de los casos, lo necesitan.

Muchos son los factores que entran en juego para que el proceso de aprendizaje sea exitoso, el profesor, estarás pensando, su manera de enseñar, el tiempo del que disponemos, que muchas veces es escaso, las oportunidades de practicar con hablantes nativos fuera del aula, etc., etc., etc. Pero si todo esto es importante, igual de importante es saber cómo afrontar ese aprendizaje, saber cuántas horas tengo que dedicarle a la semana, saber cómo estudiar por ejemplo vocabulario, cómo repasar la gramática que me explica mi profesor o estudio por mi cuenta, saber cómo recordar esos errores que siempre cometo y que mi profesor está harto de corregirme, en definitiva, conocer técnicas de estudio y estrategias de aprendizaje que me ayuden a lograr mi objetivo, mejorar mi nivel de inglés.

En estas líneas me gustaría aportar algunas ideas que yo he ido recopilando, tras años de experiencia, tanto aprendiendo inglés y otros idiomas, como enseñando inglés a alumnos de todas las edades, capacidades e intereses.

LO PRIMERO A TENER EN CUENTA…

 

  1. Estudiar un idioma, en nuestro caso inglés, es una tarea ardua, pesada y lenta. No pretendas aprender inglés y hablarlo en cuestión de meses. Simplemente sé constante, intenta estudiarlo todos o casi todos los días y poco a poco irás viendo tu progreso, pero no te pongas metas inalcanzables que te generen estrés, pues esto puede llevarte a odiar el inglés y abandonarlo.

 

  1. Necesitas tiempo. Administra tu tiempo y ponte un horario para estudiar. No basta con la clase presencial/ online con tu profesor. Por cada hora de una clase presencial, necesitas un par de horas de dedicación, para hacer los deberes, pero también para repasar e interiorizar los contenidos aprendidos, hacer listenings por tu cuenta, practicar la lengua fuera del aula con otros alumnos, con hablantes nativos, etc. Si no tienes mucho tiempo para estudiar, por ejemplo, dos horas al día, como te decía, piensa que la constancia es lo más importante, más vale estudiar al día media hora, todos los días, que un día a la semana toda una tarde, con prisas, estrés y agobio.

 

  1. Una cosa es saberte la gramática básica del inglés, y otra bien distinta ser capaz de utilizarla cuando estás hablando. A menudo me encuentro con alumnos que saben cómo hacer una segunda condicional, cómo se forma un presente perfecto continuo, cómo se hacen los comparativos, la pasiva en varios tiempos verbales, pero a la hora de comunicarse, su variedad lingüística se limita al uso del presente simple. Entonces, ¿realmente sabes la gramática del inglés? Recuerda, SABERSE LA GRAMÁTICA IMPLICA SER CAPAZ DE USARLA CUANDO ESTÁS HABLANDO. Con esto me refiero, que por mucha gramática que sepas, si no eres capaz de utilizarla cuando estás comunicándote, tu nivel de inglés no es tan algo como piensas. Puede que te convenga empezar a estudiarlo en un nivel más bajo, para ir afianzando esos conocimientos de gramática y practicarlos una y otra vez hasta que seas capaz de usarlos en una conversación.

 

  1. Enlazando este punto con el anterior, si no eres capaz de utilizar toda esa gran variedad de gramática que has estudiado o estudiaste algún día en el colegio/instituto, olvídate de buscarte clases exclusivamente orales. Muchos alumnos solicitan clases únicamente orales, te piden conversar de política, economía o educación, sin darse cuenta que si no sabes la gramática, es imposible hablar correctamente, y el objetivo, cuando uno aprende un idioma, es hablarlo y además con la mayor corrección posible. Como digo a mis alumnos, ¡hay que hablarlo y además bien! Por tanto, recuerda, hablamos con gramática y vocabulario, de ahí que sean tan necesarios.

 

  1. Un hablante nativo te puede ayudar mucho en cuestión de pronunciación, vocabulario y cultura (que también es importante), pero es esencial que la persona sea profesor cualificado, no cualquier persona que viva en el país sin formación académica y sin conocimientos lingüísticos. Piensa que tú mismo eres nativo del español, y ¿serías capaz de enseñar español a un británico, por ejemplo? ¿Serías capaz de explicarle la diferencia entre los verbos ser y estar o el subjuntivo? Seguramente tu respuesta es no, pues igual puede sucederle al nativo inglés. Y además, la ventaja de un profesor español es que en su día, cuando éste tuvo que aprender el inglés, pasó por el mismo proceso de aprendizaje que tú vas a pasar y se tuvo que enfrentar a los mismos problemas que tú y resolverlos. Él sabrá mejor que nadie cómo ayudarte, pues antes de que tú cometas el error, él sabrá que tú vas a cometer ese error.